La importancia de enseñar a los niños a comportarse en la mesa

La importancia de enseñar a los niños a comportarse en la mesa

Enseñar a su hijo a comer con la boca cerrada, a usar los cubiertos correctamente, así como enseñar las reglas de cortesía para con los invitados a la mesa hará que sea un niño respetuoso y educado. Te daremos algunas instrucciones para hacerlo.

Enseñar a los niños a comportarse en la mesa es una de las primeras y constantes tareas de los padres. Por la naturaleza inquieta y juguetona de los niños, la hora de comer también representa para ellos un momento de alegría y diversión, a su manera.

Sin embargo, cuando los niños dejan de prestar atención al acto de comer y empiezan a distraerse o a discutir con sus hermanos, sentarse en la mesa puede convertirse en un dolor de cabeza para sus padres.

Así que, a continuación, queremos darte algunos consejos para que le enseñes a tu hijo el respeto y el comportamiento correcto a la hora de sentarse a la mesa.

¿Por qué enseñar a los niños a comportarse en la mesa?

Durante siglos, el nivel de educación y el carácter de una persona fueron juzgados de sus maneras en la mesa. El acto de comer siempre ha representado un momento de respeto y reverencia para todas las civilizaciones del mundo. Sorprendentemente, llegaba incluso a tocar los límites de lo religioso y lo sagrado.

Así que, hasta hoy, sentarse a comer con la familia y agradecer por la comida es uno de los actos que ayudan a definir una familia funcional.

Teniendo esto en cuenta, está claro por qué tener buenos modales en la mesa es esencial para todos y, a su vez, la necesidad de que los niños reflejen ese buen comportamiento en casa y a la hora de comer fuera o con invitados.

¿Qué define a un niño con buenos modales en la mesa?

Sin duda, son múltiples las normas de etiqueta que deben aplicarse para comer en la mesa y en los eventos sociales.

Incluso, muchos de nosotros desconocemos, o simplemente ignoramos, reglas tan estrictas en cuanto a la forma exacta de cómo debemos manejar los vasos, los cubiertos deben colocarse en los intervalos después de cada bocado o al terminar de comer e, incluso, cuáles son los cubiertos correctos para platos especiales.

Pero, aunque no seamos profesores de etiqueta, definitivamente hay comportamientos universales que harán que el niño muestre buena educación y respeto.

Un niño con buenos modales en la mesa se define como aquel que se comporta de forma tranquila, que toma su comida con calma, que pide permiso para coger algo o que pide educadamente lo que necesita, que no juega con la comida ni con los cubiertos y que agradece al ser atendido.

Si su hijo no puede recordar todas las reglas para sentarse en la mesa por su edad, sólo sonreír, disculparse y estar siempre tranquilo, ya es la mitad de camino para mostrar sus buenos modales. Recuerda, el acto de comer siempre ha representado un momento de respeto y reverencia para todas las civilizaciones del mundo.

Lo que el niño debe saber sobre los buenos modales

A partir de los 4 años, los niños ya pueden aprender las reglas básicas de cortesía en la mesa. Las reglas que vamos a mostrar a continuación reflejan los pasos más simples de hacer y recordar a los niños.

Lávese las manos antes de comer: esta acción es importante para mantener la buena salud del niño.

Ofrecer ayuda a los padres para servir la mesa o esperar tranquilamente que me llamen a comer.

Una vez sentado en la mesa, el niño debe esperar a que los padres e invitados empiecen a comer para poder empezar.

Pedir comida diciendo por favor y gracias.

No poner los codos sobre la mesa.

Al masticar los alimentos, se debe mantener la boca cerrada y masticar lentamente.

La servilleta debe ser usada con frecuencia.

No se debe hacer ruido al tomar sopa.

El niño no debe jugar con los cubiertos. Debe usarlos sólo para comer. Al terminar, debe dejarlos paralelos al plato.

Cuando termine de comer, el niño no debe abandonar la mesa si los adultos no lo han hecho tampoco, o sin pedir permiso.

Al levantarse, debe agradecer por la comida y ofrecer ayuda para quitar la mesa.

Por último, recuerde que, a la hora de comer, el verdadero carácter del niño saldrá a la luz. Si es grosero, malhumorado o recurre a la rabieta a menudo para que los padres cumplan sus caprichos, aprender las reglas de cortesía en la mesa no servirá para mucho.

Por lo tanto, es esencial que la corrección del comportamiento de su hijo sea constante y en todas las áreas.

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